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jueves, 8 de noviembre de 2012

15 motivos para ver el cine de Michael Powell y Emeric Pressburger: Parte 03

La autoconciencia del formalismo en el cine de Powell y Pressburger les permitió avanzarse al cine formalista de su momento. Es tan sofisticado el lenguaje que emplean que hacen del cine al que han influido simples reflejos de la complejidad de su puesta en escena y de su significado. Un cine moderno, de una impronta singular, con una única denominación posible: Powell-Pressburger.

7 - El espacio moderno

Cuento de belleza misteriosa.

En el inicio de Gone To Earth (Corazón Indómito) la ausencia de música, la representación del viento y de los árboles como comunicadores de la montaña, la figura de la mujer en el espacio, el zorro entre los árboles, el tono de la luz, construyendo la pautas de un cuento adulto, tan fílmico como real, tan manierista como despojado de engaños. En pocas películas el punto de partida llega a la calidad de Gone To Earth. Un film de 1950 que parece una relectura del clasicismo en clave moderna, con un mensaje complejo y difícil de atar en todos sus puntos. Un cine que no siente la obligación de darle al espectador el trabajo hecho ni la idea que en el arte ni en la narración están todas las respuestas.

8 - La forma asumida

Secuencia de gran maestría donde lo difícil
ya no parece fácil, parece que no sea.

El plano contra plano inicial de A Matter of Life and Death (A Vida o Muerte) resume toda una historia de amor en el primer encuentro radiofónico entre un aviador y una telefonista del ejercito. La absoluta desnudez de elementos, el uso del color en el fondo de los personajes como única información emocional en el plano y la intensidad del primer plano hacen de este diálogo romántico (en todos sus sentidos) un hito en la carrera de Powell y Pressburger. El principio del fin de esta historia que nunca acaba de situarse en la realidad donde el único momento verosímil es una conversación -más cercana a lo irreal- con el dispositivo fílmico (en su mínima, y por lo tanto máxima expresión) como sentido principal del enamoramiento, tanto por parte de los personajes, como para los espectadores. Sublime, espectacular.

9 - La figura en el espacio, la figura como espacio

Terror, fascinación, misterio: cine. Una mujer de espaldas.

Y si hablamos de modernidad y del cine de Michael Powell y Emeric Pressburger no puede faltar Narciso Negro. El clasicismo desaparece en uno de los grandes melodramas de la pareja de directores. El sentido del espacio y del color y el valor de la figura humana en ello es desbordante. No hay secuencia donde la relación cuerpo-cámara-espacio no provoque emociones e ideas, haciendo de los cuerpos y de los rostros partes del paisaje, o paisajes en si, en una reflexión sobre el deseo que hoy en día no ha superado nadie, ni Cronenberg ni Lynch ni nadie que tenga un control tan maravilloso del medio cinematográfico como Powell y Pressburger.

Sus luces y colores, sus pinturas, serán las protagonistas del siguiente artículo en los próximos tres motivos para ver el cine de Powell y Pressburger.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

15 motivos para ver el cine de Michael Powell y Emeric Pressburger: Parte 02

Tanto la literatura como el arte de la representación -en los casos de interés- ha dotado a la mujer de misterio, ha contrarrestado el desprecio de un historicismo y un machismo explícito aún presente hoy en día. El cine de Powell y Pressburger se ha cuidado de obsesionarse con lo oculto en la mujer, con sus enigmas, sus dualidades. Aquí tres motivos más para acercarnos a la grandeza de un cine que no puede cerrarse en un visionado.

4 - La mística de la naturaleza

La mujer poseída, la mujer pagana.

La enorme, por darle un calificativo, Gone To Earth (Corazón Indómito) crea un retrato fascinante de una mujer salvaje, pagana. Un ser-zorro que en su destino está escrito la perdición en las profundidades de la tierra. La propia vida ocultará en sus entrañas lo salvaje de la protagonista de esta ambigua -y llena de matices- historia. Quizá suena extraña mi descripción, acompañada de la película se queda muy corta en la complejidad del discurso de Powell y Pressburger. Como la propia vida -en su religión primaria- juzga, da y quita a aquellos que desbordan la fuerza de la naturaleza en su ser. Una obra maravillosa en la historia del cine, una obra desbordante, a mi entender la mejor dentro de la carrera de Powell-Pressburger.

5 - La mística de lo cultural

El reflejo de una mujer a otra, el principio de las preguntas.

Narciso Negro, uno de los títulos más relevantes en su filmografía. Una carcel para mujeres en forma de convento en lo alto de una montaña. Monjas rebeldes, mujeres, que emanan feminidad, sexualidad por sus poros y sus gestos. Nunca el cristianismo fue tan felino. Powell y Pressburger rivalizan lo impuesto culturalmente por las convenciones religiosas y sociales con el propio deseo (natural) de sexo que surge de la esencia de la mujer. Una lucha entre el control propio y el control impuesto, una diálectica de saber realmente quien es el propio verdugo de las libertades y deseos de cada uno. El espectáculo del cine queda anulado por lo encerrado en la mirada de cualquiera de estas mujeres al borde de su existencia.

6 - La mujer social

Las acciones, expresiones y los diálogos.
Dos personas, no dos mujeres.

El cine comercial se ha encargado de poner a la mujer "en su sitio", en la cocina o como comparsa pseudomasculina que acaba sucumbiendo a sus instintos más débiles de mujer dócil que aspira a ser la mujer de un hombre equilibrado. Powell y Pressburger hacen de la mujer una persona real, física, que mira de tú a tú al personaje masculino. Lo brillante es como en ningún momento la mujer en su cine deja de ser mujer, no por ello sus emociones y sus motivaciones dejan de ser idénticas a las de un hombre. No tildaría al cine de Powell y Pressburger de feminista, sencillamente no entran ni se plantean las vergüenzas vejatorias del resto de cineastas comerciales de su tiempo.

No olvidemos que cada película del tándem Powell-Pressburger era un éxito de público y crítica, y su cine se debía a la taquilla. Aún más meritorio plantear lo que planteaban sin perder nada en el intento. Mañana continuaremos con una modernidad avanzada en sus películas.